No cambio nunca

Hace demasiado tiempo que no actualizo el blog, pienso en hacerlo y no lo hago, pero ya es primavera, ya es hora de dejar la pereza y volver a las buenas costumbres, toda la creatividad que hemos guardado durante el invierno ha de salir de la calle.
Ya estoy aquí otra vez!

law šá lláh (ojala)

He salido de casa corriendo, como casi siempre, pensando en mis cosas y sin dar demasiada importancia a lo que sucedía a nivel del suelo (como siempre) hasta que he visto unas letras en la calzada:
“Te amo princesa”
Y he pensado, ¿seré yo? o ¿seremos todas?

Mañana intentaré ir con más calma y le hago una foto!

Elena

Cuando les cuento a mis caraybolas cosas de Elena todas chillas de contento, es tan alegre, transmite tanta energía, que todas estaban deseando ir con ella.
Solo una fue la elegida…
Y con ella también se fue la reina de las casas voladoras de Kansas, nunca se sabe amiga, si puedes, no te compres una casa en Kansas ni tengas un perro llamado Totó.
A la suertes es mejor no tentarla.
Miles de besos en la distancia

Miriam y Nacho

A nadie le sobra el carácter pero Miriam tiene lo justo para llegar al punto máximo. A nadie le sobra simpatía, Nacho llega al límite más alto. Cuando la mujer con más carácter del mundo se junta con el hombre con más simpatía del universo, las chispas aparecen al primer golpe de vista. Al principio no se daban cuenta, algo que por otra parte era evidente para todos quienes les rodeaban porque veían desde lejos los destello que emitían cuando estaban juntos.
Solo tuvieron que pasar una noche por una calle oscura para darse cuenta de que las farolas se iban encendiendo a su paso.

sarah

Sarah no pierde la elegancia ni cabalgando sobre las olas, todo el mundo la conoce por cuidar los pequeños detalles como si fueran los más importantes, y en realidad lo son…
Se mueve por las calles de Hawai con una desenvoltura que no parece que pisara el suelo, todos le admiran, tanto es así que desde Zaragoza, le mandan el complemento que necesitaba, no porque le vaya a embellecer aún más, sino para que su amiga pueda estar más cerca de ella…

Gen

A Gen el mundo se le quedaba pequeño. Subia montañas, bajaba valles, recorria las calles mirando todo y se preguntaba por qué no era todo más grande.
Miraba los ojos de la gente, los había más grandes y más pequeños, redondos y alargados y gente de todos los colores. ¿Y como es posible que toda esta gente no se queje de tener tan poco espacio?
Iba en la solapa, con los ojos entornados, mirando sin que le vieran y captando todas las sensaciones que encontraba a su alrededor.
Por la tarde abría un cuaderno muy bonito que guardaba en su habitación y dibujaba y pintaba todo que había visto.
Al menos en su cuaderno, podía pintar un mundo tan grande como el que necesitaba.

la princesa de la casita de muñecas

Erase una vez una princesa que tenía una casa de muñecas. Empezó a crearla poco a poco y con paciencia. Comprando muebles en miniatura, fabricando las cortinas con todo el amor del mundo y decorando la casita de los sueños de una princesita de tamaño reducido.
La guardaba en la habitación especial de su casa junto con una colección de pintura y detalles del Principito, el libro que más le gustaba del mundo y que tenía como referencia en su vida.
Era muy feliz.
La casita de muñecas estaba casi completa, tenía hasta el mínimo detalle en la decoración y la ambientación. Hasta olía bien.
Pero un día se encontró con el cuadro que buscaba, lo necesitaba, era lo que faltaba. Una miniatura del Petit Prince pintada a mano en un lienzo perfecto para la parte superior del sofa miniatura.
Se le alegró la cara, se notaba desde lejos, aun se nota…