A Gen el mundo se le quedaba pequeño. Subia montañas, bajaba valles, recorria las calles mirando todo y se preguntaba por qué no era todo más grande.
Miraba los ojos de la gente, los había más grandes y más pequeños, redondos y alargados y gente de todos los colores. ¿Y como es posible que toda esta gente no se queje de tener tan poco espacio?
Iba en la solapa, con los ojos entornados, mirando sin que le vieran y captando todas las sensaciones que encontraba a su alrededor.
Por la tarde abría un cuaderno muy bonito que guardaba en su habitación y dibujaba y pintaba todo que había visto.
Al menos en su cuaderno, podía pintar un mundo tan grande como el que necesitaba.
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bonita historia.
saludos
Qué monada
Besitos!
milowcost
sorteo del verano ●